¿Mente o Corazón?
En muchas ocasiones hemos estado en mitad del dilema entre razón o corazón, ser coherente o hacer aquello que sentimos, seguir nuestro instinto o pensarlo más fríamente...
Esto es algo que puede llegar a hacernos pensar mucho e incluso en algunas ocasiones perder el sueño. Y muchas veces no tiene por qué tratarse de algo súper complicado de vida o muerte. Los dilemas de corazón o mente también son: salir con mis amigos o quedarme estudiando, leer porque te apetece mucho o aprovechar el tiempo para ponerte al día...
Pero otras veces no es tan sencillo, otras veces llegas a tener un gran dilema interno que no te deja pensar en otras cosas. Te explico para que nos entendamos.
Muchas veces, grandes amistades nos piden opinión sobre algo en lo que dudan, alguna decisión que han tomado o incluso pidiendo consejo sobre alguna prenda para comprarse. Aquí es donde entra nuestro maravilloso dilema mente-corazón. Algunas personas te dirían que le fueses sincera/o, que si algo le queda mal o ha hecho algo mal se lo digas, que si ha cometido un gran error y ha sido muy tonto o tonta se lo expliques desde tu punto de vista, que para eso eres su amiga/o. Pero por otro lado otros te dirían que no le digas nada, que le puedes hacer daño o que si ella o él se ve feliz con ello tu no tendrías por qué decirle algo que le haga dudar o sentir mal. ¿Seguir a tu razón y decirle algo aunque sepas que le puede dañar, o seguir al corazón y no decirle algo para así no hacerle daño?
Gracias a este gran ejemplo me gustaría darte mi opinión.
¿Por qué no buscar un punto medio? Y no, no me he reencarnado en Aristóteles, pero quizás mi visión si sea un poco eudemonista y en estos dilemas tengamos que buscar ese término medio del que ya hace muchos, muchos años Aristóteles nos hablaba.
Si quieres salir con tus amigos pero tienes que estudiar, busca ese término medio y estudiar un rato para luego poder salir con ellos; si tienes muchas ganas de leer pero necesitas a la vez ponerte al día, reparte tu tiempo entre las dos actividades y verás como al final te sentirás satisfecha/o; si tu amiga/o te pide opinión o consejo, dile lo que piensas u opinas pero sin llegar a ser muy brusca/o y buscando el no dañarla/o.
Al principio esto puede ser muy difícil, y quizás para todos los dilemas que tengas no sirva, pero seguramente este pequeño consejo pueda ayudarte en muchas otras ocasiones.
Ahora solo me queda por preguntarte, ¿qué opinas tú, razón o corazón?
Comentarios
Publicar un comentario