El tiempo
El tiempo... algo que creemos tener controlado, pero que realmente se nos escapa de las manos.
Todos alguna vez hemos lamentado el no aprovechar el tiempo al máximo, el ver como el fin de semana, verano o navidad se nos ha pasado volando y no hemos hecho nada. Si tantas veces lo hemos lamentado, ¿por qué no remediarlo?
Una de las mejores sensaciones del mundo es ver como alguien te dedica tiempo, te cuida, te mima y está ahí para ti.
Me da mucho coraje la frase: "ojalá los abuelos sean eternos". Yo soy la primera que piensa eso, que le encantaría que mis abuelos sigan dándome la mano durante toda la vida en mis momentos más importantes, pero no me vale cuando eso lo dice una persona que no les dedica tiempo. A todos nos ha dado pereza ir a casa de los abuelos porque quizás los vimos el día anterior, pero en un futuro, justamente cuando ellos no estén será cuando lamentaras no haber pasado ese tiempo con ellos.
Los adolescentes creemos que tenemos todo el tiempo del mundo, que no pasa nada, que queda mucho por delante. Cuando te quieres dar cuenta, ya estás en la carrera o incluso trabajando. Parece que fue ayer cuando todos nos alegrábamos por estar en nuestra casa un par de días, parece que fue ayer cuando nos quedamos meses dentro de casa, y cuando lo piensas bien fue hace casi tres años.
Los veranos parecen largos, son tres pedazo de meses que tienes para desconectar y estar todo el día con los amigos en casa de unos y de otros. Cuando abres los ojos ya estás metido en una clase, rodeado de persona que conoces o que ves por primera vez en tu vida. Y en otro pestañeo... vuelves a estar en junio a las 1 de la mañana jugando a las cartas con tus amigos en el parque o en una piscina refrescándote porque hace mucho calor.
Y la cosa es que el tiempo es muy subjetivo. Quizás para otra persona las clases de historia se les hacen eternas y a mi sin embargo se me hace cortísimas. Cada uno elige como quiere pasar su tiempo, pero lo más importante es con quien. La mayoría de veces no es el sitio, sino la compañía. Que ese día se te pasase rápido no fue porque estuvieses en una piscina fresquito, sino por las risas y el dolor de estómago que tuviste todo el día gracias a estar rodeado de los tuyos y de los que más quieres.
Y si todos nosotros sabemos que el tiempo se pasa volando, ¿por qué no aprovecharlo y hacer lo que realmente nos gusta con los que queremos?
Comentarios
Publicar un comentario